viernes, 11 de enero de 2013

Bajo el cielo gris

Se encontraba muy tranquila sentada una hermosa muchacha con su cabeza gacha y mirada cristalina fijas en el reloj de su teléfono celular a punto de entrar en llanto, respira hondo y cierra sus orbes cafés, vuelve a respirar y exhala un suspiro e inmediatamente se pone de pies y se dirige la la salida de aquel centro comercial , en su caminar parecía un hermoso fantasma pero que pasaba desapercibido por toda la gente. Pasaron dos minutos y un chico de ojos negro entra en el mismo centro comercia, todas las miradas se dirigían haca el, corría con vehemencia por todo el lugar hasta que se detuvo donde aquella muchacha de ojos chocolates había estado hace un momento, al ver aquel lugar vació se preocupo... no es común de ella el marcarse, saca su celular y llama a una persona pero lo recibe el buzón de voz; ya sin aliento frunce el ceño y de la misma forma en la que llego al centro comercial sale.

Por las gélidas calles de una metrópolis no muy importante aquella chica de ojos chocolates baga con su mirada fija en el cielo, sus ojos cristalinos reflejan los intentos por contener las lágrimas y un suspiro demuestra su estado anímico ¿por qué lloras? se pregunta a si misma ¿por qué luchas? se vuelve a preguntar... las rebeldes lágrimas quieren brotar pero ella las reprime con sus ojos cerrados y bajando la cabeza. Al abrir sus bellos ojos de nuevo se encuentra con un gran parque cercano a dicho centro comercial, sin pensarlo dos veces ingresa al descolorido y nada animado parque, que gracias al invierno perdió sus atractivos colores. Ella camina como zombie inmersa en un océano de pensamientos hasta que un recuerdo la detiene y lentamente se acerca a una banca y acostándose sobre el asiento solitario y cierra sus ojos para revivir mejor los recuerdo que inundaron su mente.

Era una  tranquila mañana de un martes en de un verano, el sol brillaba con intensidad y dos jóvenes paseaban por aquel hermoso parque bañado por la luz, sus miradas brillaban por la emoción del momento y charlaban sobre temas triviales, en aquella banca tomaron asiento y prosiguieron con su platica, al cabo de poso minutos  impartieron rumbo hacia un nuevo sector del parque.

Abriendo sus tristes ojos se dirigió hacia otro lugar de aquel inmenso parque, camino por un largo tiempo hasta encontrar un espacio idóneo lleno de césped verde pero húmedo por la pequeña lluvia que caía; sin importarle mucho aquel dato se acostó en aquel tranquilo lugar, contemplo como los arboles tapaban el cielo.

Mientras caminaban encontraron un hermoso lugar cobijado del ardiente sol por la sombra de unos arboles. Ambos chicos se acostaron ahí y contemplaron el hermoso cielo de intenso color celeste, la sonrisa que despedía de la chica era tan amplia y la mirada con la que muchacho la veía era muy cálida.  Pero un inconveniente asusto a la muchacha, justo a su lado había una mariposa gris muerta, ella se asusto muchísimo y salio corriendo, él solo sonrió por su reacción y tomo sus cosas y emprendieron rubo a un nuevo lugar donde descansar del ardiente sol.

Sus ojos retornaron a la realidad y haciendo una mueca recordó que ese lugar no era tan apto para descansar así que siguió su camino. Mientras tanto aquel chico que había salido despavorido del centro comercia buscaba por los alrededores de este establecimiento, pero al detenerse encontró un sujetador de cabello, lo recogió y se adentro en el parque, caminando tranquilamente pensaba en donde la podría encontrar y una idea brillante ingreso en sus pensamientos y con un brillo en sus obscuros ojos corrió una cierta dirección. La muchacha de ojos chocolates había encontrado el lugar perfecto para reposar, se había acostado a lado de un árbol no muy frondoso que dejaba ver el invernal cielo pero protegía de la llovizna que caía. Sentándose mirando en dirección al árbol cerro por sus ojos por ultima vez para recomenzar sus recuerdos cortados. Aquel muchacho llego a esa misma escena totalmente exhausto, se detuvo para tomar aire y su mirada se fijo en aquella chica, una enorme sonrisa se formo en sus labios y lentamente se acerco a ella, se paro en frente de la muchacha y la contemplo, su cabello negro era mas largo desde la ultima vez que estuvieron ahí, también había perdido peso y se encontraba mas pálida; tomo asiento junto a ella y la contemplo.

La pareja se habían refugiado del sol debajo de un pequeño árbol que daba sombra pero también dejaba pasar unos rayos de luz, los dos se encontraban sentados frente a frente, seguían conversando sobre temas sin mucha importancia, los brillantes ojos cafés de aquella muchacha recorrían todo el rostro de aquel chico, el cual le parecía simplemente divino, el a su vez también contemplaba la tez de la muchacha; ambos detuvieron sus miradas en sus labios.

Aun con los ojos cerrados, la chica de obscura cabellera no se daba cuenta que el muchacho se encontraba justo frente a ella, observando sus definidos labios, como en aquel recuerdo, pero algo sorprendió de sobremanera al chico y es que ella tomo su mano y la agarro con fuerza y su rostro se dirigía hacia ella,  la joven estaba tan sumergida en sus recuerdos que no se dio cuenta que el muchacho se encontraba justo en frente de ella y tampoco noto que ella sujetaba su mano... él al reaccionar, sigo con el juego de la chica, cerro sus ojos y empezó a revivir los momentos en que ella se encontraba.

Sus dedos jugaban los unos con los otros, se deleitaban con el delicado roce que ejercían, sentían el calor de sus manos... de pronto la pálida mano de aquel joven se alejo de la mano de la chica y se poso en la mejilla izquierda de ella y jugueteaba con uno mecho de cabello, hasta que sin darse cuenta ambos fijaron su mirada en la del otro, dejaron sus manos sujetadas. Lenta y dulcemente poso toda su mano en la mejilla de la triste muchacha que miraba con brillantes ojos obscuros y cristalinos por unas lágrimas que amenazaban por caer; con el dedo pulgar limpio con la única lágrima que se derramo en ese instante.

Con sus miradas fijas, aquel chico acerco su rostro al de la hermosa chica, de manera muy lenta acorto las distancias entre su rostro hasta quedar a solo unos milímetros, pero las dudas que guardaban en su interior lo hizo detenerse, contemplo por unos instantes el rostro de su amada, ella la miraba con aquellos hermosos ojos marrones, tan abiertos y brillantes; minutos después recordó el desenlace que tubo aquella escena hace ya tiempo y decidió retirarse derrotado, pero las manos de la chica se posaron en sus mejillas y lo atrajo hacia ella y sin pensarlo dos veces poso un casto beso en los labios de su muy amado muchacho.

Perplejo él se quedo congelado por unos segundos, hasta que cerró sus ojos correspondió al beso de aquella mujer, se acercaron más hasta que quedaron abrazados, ella con su rostro en el pecho de su chico y él ocultando su rostro en el cuello de ella. La lluvia comenzó a caer con intensidad pero ellos no se movieron de aquel lugar, permanecieron ahí, abrazados, sintiendo la compañía del otro hasta que su chica levanto la cabeza y sonriendo miro al chico consternado que al verla así sonrío igual... otro beso se entregaron y tomados de la mano partieron hacia un lugar donde refugiarse de la lluvia

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